El txakoli, el vino que llena los txikitos

El txakoli, el vino que llena los txikitos

Cuando se habla de bebidas en cualquier taberna o bar de Bilbao, la competencia suele estar muy reñida entre dos preferencias principales: Txikitos y zuritos. En ambos casos se trata de vasos de un tamaño menor que el habitual, la diferencia es que el txikito contiene vino y el zurito, cerveza.

Otro día nos ocuparemos de las cervezas, porque hoy vamos hablar del vino con el que se rellenan la práctica totalidad de los txikitos que se sirven en cualquier taberna o bar de Bilbao: el txakoli. Se trata de un vino muy especial, casi único, una de cuyas características principales sea un cierto grado de acidez, conseguido gracias a que, para su elaboración, se utilizan uvas que no han terminado de madurar.

Etimológicamente, la palabra txacoli proviene de la expresión “etxeko ain” (lo justo para casa), en clara referencia a que hasta finales del siglo XIX era un vino elaborado para su consumo casi exclusivo en el ámbito familiar. A principios del siglo XX comienzan a surgir en Vizcaya los “txakolines”, tabernas para la venta exclusiva de txakoli, en las que, además, se acompaña de bacalao, chipirones y hasta angulas.

Poco tiempo después, una plaga de filoxera casi acaba con las vides de la zona reduciéndose la producción de txakoli hasta casi desaparecer. Es finales de los años 80 cuando un pequeño grupo de bodegueros decide invertir su tiempo y sus recursos para recuperar el viñedo y mejorar la producción de txakoli y el reconocimiento a su trabajo llega en 1994 cuando se crea la Denominación de Origen Txakoli de Bizkaia-Bizkaiko Txakolina.

Por eso, una de las cosas de las que nos sentimos orgullosos en Muga Taberna es del txakoli que servimos, fruto del tesón y del trabajo de nuestra tierra.